Conoce tu cuenca

La Cuenca de Valle de Bravo-Amanalco

La Cuenca de Valle de Bravo-Amanalco se localiza en la zona oeste del Estado de México, muy cerca de la frontera con el estado de Michoacán. Cuenta con una superficie de 77 000 hectáreas, de las cuales, 61 500 drenan de manera directa al lago. Comprende los municipios de Amanalco, Valle de Bravo y pequeñas porciones de Donato Guerra, Villa de Allende, Villa Victoria, Temascaltepec,  Zinacantepec y Almoloya de Juárez.

De las 77 mil hectáreas de la cuenca, sólo 25,500 se encuentran todavía arboladas, y son muy importantes ya que generan un importante flujo de agua todo el año.

De hecho, esta cuenca es la principal abastecedora de agua del sistema Cutzamala: aporta el 10% del volumen que se consume diariamente en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, y una parte importante del consumo de la ciudad de Toluca, lo que equivale a la provisión de un promedio de 6 mil metros cúbicos de agua por segundo, suficiente para 2 millones de habitantes. Es la segunda más antigua de la República al ser creada el 21 de octubre de 1941 con la denominación de Zona de Protección Forestal. Y para el 25 de junio del 2005 adquirió la categoría de Área de Protección de Recursos Naturales acorde a las categorías de Áreas Naturales Protegidas que contempla la LGEEPA quedando su nominación como Área de Protección de Recursos Naturales Zona Protectora Forestal “Cuencas de los ríos Valle de Bravo, Malacatepec, Tilostóc y Temascaltepec”. La reclasificación constituye un elemento importante que otorga viabilidad y sustento a acciones que consoliden su importancia como corredor biológico en el Eje Neovolcánico.

La cuenca Valle de Bravo Amanalco, una de las más productivas de México,  pertenece a la cuenca del Balsas.

Amanalco y Valle de Bravo cuentan con  833 manantiales que aproximadamente  captan  1,000 millones de metros cúbicos de agua de lluvia  cada  año.

Las cuencas de los ríos Valle de Bravo, Malacatepec, Tilostoc y Temascaltepec son un Área de Protección de Recursos Naturales, las cuales son áreas destinadas a la preservación y protección del suelo, las cuencas hidrográficas, las aguas y en general los recursos naturales localizados en terrenos de aptitud preferentemente forestal.

¿Qué es una cuenca?

El agua que escurre en un río es captada en un área determinada, por lo general por la conformación del relieve. A esta área se le llama cuenca hidrológica.

Problemas de la cuenca Valle de Bravo-Amanalco

Deforestación: Entre la década de los años 70 a las de los años 90, la cuenca perdió más del 25% de la cobertura forestal. Hoy, la deforestación por cambio de uso de suelo no es un problema tan serio, con excepción de algunos puntos críticos. Sin embargo, se presenta un proceso de disminución en la calidad de los bosques remanentes que se traduce en menos árboles por hectárea, árboles de menor talla  y menor cantidad relativa de pino frente a encinos.

Contaminación: El lago de Valle de Bravo presenta altos niveles de contaminación, principalmente en la zona del muelle municipal y en la desembocadura del río Tizates. La principal fuente de contaminación son las descargas de aguas negras directas al lago o a los ríos. Más de 3000 familias viven en la cuenca sin servicios de agua o drenaje, lo que se traduce en contaminación de suelos y agua.

 

Crecimiento urbano desordenado: La región es un polo de atracción económica. Esto implica inmigración. La zona está creciendo por encima de la media nacional. El crecimiento urbano se ha dado de manera no planeada, lo que significa que se da, en buena parte de las ocasiones, sin servicios de agua o drenaje. Esto causa pérdida de cubierta forestal, pérdida de áreas de cultivo, contaminación de agua, demanda de agua, erosión de suelos y basura, principalmente.

 

Construcción de infraestructura: El crecimiento de la población y el atractivo turístico que la zona tiene crean una fuerte presión inmobiliaria. Desarrollos inmobiliarios, nuevos caminos, campos de golf, carreteras, equipamiento urbano. Con poca planeación o en franca violación de las disposiciones legales, todo esto deteriora el capital natural de la Cuenca.

 

No observancia del marco legal: Existen reglamentos y leyes de aplicación federal, estatal o municipal que no se aplican. Esto promueve el caos del uso de suelo y fortalece los problemas arriba mencionados. Autoridades incapaces u omisas, son parte del problema, cuando debería ser parte de la solución.